Si has llegado hasta aquí es porque, probablemente, quieras decirme algo. Me alegra que sea así.
Verás que esta página no tiene un formulario de contacto. No es un descuido.
He preferido mantener el blog lo más sencillo posible y recopilar la menor cantidad de datos personales. Un formulario implica procesar la información que introduces, protegerla, mantenerla y añadir una complejidad que, siendo sincero, creo que no aporta demasiado en un proyecto como este.
Por eso he optado por la solución más simple: el correo electrónico de toda la vida.
Puedes escribirme a:
Intentaré responder siempre que pueda. Eso sí, este blog es un proyecto personal que compagino con el trabajo, la familia y el resto de la vida, así que puede que algunas respuestas tarden un poco en llegar.
Si me escribes, utilizaré tu dirección de correo únicamente para responderte. No crearé listas de distribución, no enviaré publicidad y, por supuesto, no compartiré tus datos con terceros.
Gracias por pasarte por Una partida pendiente.